Ella me mostró encantada con sus puntiagudos pezones, tenía la polla a punto de explotar, la tumbe en su mesa del despacho y empecé a hacerle una buena comida...
Un video grabado por una puta jovencita de 18 años , atraves de su webcam en el ordenador .
Se baja los pantalones y deja un 'regalo' a los ertzainas en el coche patrulla
Un varón de 40 años de edad, identificado como JM.I.QU., fue detenido ayer en Leioa (Bizkaia), acusado de un delito de desobediencia grave a los agentes, tras insultar al empleado de una gasolinera y defecar en el establecimiento y en el interior del coche patrulla, según informó el Departamento vasco de Interior.
El incidente se registró a las once y media de la pasada noche cuando el empleado de una gasolinera de Leioa solicitó la presencia de la Ertzaintza, debido a que un cliente le estaba insultando y molestando.
Según el empleado, el cliente, muy alterado, comenzó a insultarle ya que no le abría la puerta del establecimiento y debía abonar el importe del repostaje a través de una ventanilla por razones de seguridad. Estas condiciones molestaron al conductor que comenzó a insultar al empleado y aporrear la puerta del local.
Una patrulla de la Ertzaintza se trasladó al lugar y solicitó al cliente que se identificara. Sin embargo, hizo caso omiso a los requerimientos de los agentes por lo que fue informado de que si continuaba con su actitud podría incurrir en un delito. Ante su reiterada negativa a facilitar su filiación procedieron a su arresto.
En ese momento, el detenido pidió ir al servicio del establecimiento. Poco después el conductor salió de los baños desnudo de cintura para abajo y comenzó a defecar en el exterior de la gasolinera. Esta actitud continuó en el interior del vehículo policial que lo trasladó a dependencias policiales.
El incidente se registró a las once y media de la pasada noche cuando el empleado de una gasolinera de Leioa solicitó la presencia de la Ertzaintza, debido a que un cliente le estaba insultando y molestando.
Según el empleado, el cliente, muy alterado, comenzó a insultarle ya que no le abría la puerta del establecimiento y debía abonar el importe del repostaje a través de una ventanilla por razones de seguridad. Estas condiciones molestaron al conductor que comenzó a insultar al empleado y aporrear la puerta del local.
Una patrulla de la Ertzaintza se trasladó al lugar y solicitó al cliente que se identificara. Sin embargo, hizo caso omiso a los requerimientos de los agentes por lo que fue informado de que si continuaba con su actitud podría incurrir en un delito. Ante su reiterada negativa a facilitar su filiación procedieron a su arresto.
En ese momento, el detenido pidió ir al servicio del establecimiento. Poco después el conductor salió de los baños desnudo de cintura para abajo y comenzó a defecar en el exterior de la gasolinera. Esta actitud continuó en el interior del vehículo policial que lo trasladó a dependencias policiales.
Hoy me levanté temprano, me vestí lentamente, hice café, agarré mis palos de golf, me fui silenciosamente al garaje, puse los palos en el coche, y procedí a sacar el coche del garaje bajo una lluvia torrencial.
Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph.
Volví a entrar el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día.
Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama.
Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, y le susurré al
oído: '¡El tiempo afuera está horrible!'
Ella me contestó medio dormida, 'Ya lo sé. ¿Puedes creer que el gilipollas de mi marido se fue a jugar al golf?'
Nota: También se aplica para los que salen a correr temprano o ciclistas.
Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph.
Volví a entrar el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día.
Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama.
Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, y le susurré al
oído: '¡El tiempo afuera está horrible!'
Ella me contestó medio dormida, 'Ya lo sé. ¿Puedes creer que el gilipollas de mi marido se fue a jugar al golf?'
Nota: También se aplica para los que salen a correr temprano o ciclistas.
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